Todo lo que exploramos para conservar lo que aman de su manito y, a la vez, hacerla suya.
Mapeamos, exploramos, descartamos y refinamos decenas de versiones hasta encontrar el equilibrio.
El logo era un mapa de bits: no se puede inscribir ni escalar. Lo trazamos a vector editable en alta resolución. La base de todo.
Muchas versiones del gesto, en distintos estilos y siluetas, buscando que el chasquido se leyera claro.
Refinamos siluetas, contornos y proporciones a distintos tamaños.
Cambiando la guatita, los dedos y la energía: logos distintos, de la misma familia.
No basta con que se vea distinta: la medimos. Calculamos cuánto se superpone cada versión con la manito actual — menos parecido = más propia (más segura de inscribir). Fuimos iterando hasta bajar del 79% inicial al ~50%, manteniendo el estilo, y probamos alternativas aún más propias.
El % es cuánto se parece a la manito actual. Bajar de ~50% ayuda mucho a la registrabilidad; el visto bueno final lo da un abogado de marcas.
La N° 1 (Mano limpia) es la que decidimos: conserva el estilo lindo y ya es bastante propia. Las demás son aún más distintas de la original (≤50%), por si prefieren máxima seguridad. Toca cualquiera para compararla con la actual.